
La cirugía de catarata es el procedimiento oftalmológico más realizado en el mundo y uno de los más seguros y efectivos de toda la medicina. Consiste en retirar el cristalino opacificado —la lente natural del ojo que ha perdido su transparencia— y reemplazarlo por una lente intraocular artificial (LIO) que restaura la visión de forma permanente. Con el avance de las técnicas modernas y los lentes premium de última generación, hoy es posible no solo recuperar la visión perdida, sino también corregir defectos refractivos preexistentes como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo o la presbicia.
Elegir a un cirujano de cataratas en CDMX con formación específica en microcirugía de segmento anterior es la decisión que más impacta el resultado visual final, especialmente cuando se busca independencia de los lentes tras la cirugía.
El cristalino es el lente natural del ojo, transparente y flexible, ubicada detrás del iris. Su función es enfocar la luz sobre la retina para producir imágenes nítidas. Con el paso de los años —o debido a factores como la diabetes, ciertos medicamentos o traumatismos oculares— las proteínas que lo componen se desnaturalizan y el cristalino se vuelve opaco. A este proceso de opacificación progresiva lo llamamos catarata.
La catarata no es un tumor ni una membrana que crece sobre el ojo: es el cristalino mismo el que pierde su transparencia desde adentro. Por eso la única solución definitiva es su extracción quirúrgica y reemplazo por un lente artificial.

Los síntomas aparecen de forma gradual y pueden incluir:
El momento ideal para la cirugía no lo determina únicamente el grado de avance de la catarata, sino el impacto que tiene sobre la calidad de vida del paciente. Si la catarata interfiere con actividades cotidianas como conducir, leer o trabajar frente a la pantalla, es momento de considerar la cirugía.
Esperar demasiado no es recomendable: las cataratas muy avanzadas (llamadas hipermaduras) pueden complicar técnicamente el procedimiento. En adultos mayores, además, la catarata avanzada incrementa el riesgo de caídas y fracturas al alterar la percepción de profundidad y contraste.
El diagnóstico temprano y el seguimiento con un oftalmólogo en CDMX especialista en segmento anterior —y no solo con un oftalmólogo general— permiten elegir el mejor momento quirúrgico para cada paciente.
La técnica estándar actual es la facoemulsificación, un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza con anestesia tópica (gotas) y una sedación bajo anestesia muy ligera, sin necesidad de hospitalización, es una cirugía de precisión altamente tecnológica, que se ha modernizado constantemente. Es marcadamente segura con una recuperación visual muy rapida.
Pasos del procedimiento:

La cirugía dura entre 15 y 25 minutos por ojo. El paciente regresa a casa el mismo día y puede retomar actividades cotidianas en pocos días.
La elección del lente intraocular es la decisión más importante de toda la cirugía, ya que determinará la calidad visual del paciente para el resto de su vida. Existen diferentes diseños según las necesidades y el estilo de vida de cada persona. (Guía completa: Lentes Intraoculares — tipos y cómo elegir el mejor)
Lentes Monofocales
Corrigen la visión a una sola distancia (generalmente de lejos). Son la opción estándar y el paciente seguirá necesitando lentes para leer o para distancias intermedias. Son ideales para quienes tienen un estilo de vida sencillo o no requieren independencia total de los lentes.
Lentes de Profundidad de Foco Extendido (EDOF)
Generan un rango continuo de visión nítida, especialmente para distancias intermedias y lejanas. Pueden ser una excelente opción para conductores y profesionales que trabajan frente a pantallas.
Lentes Multifocales
Diseñados para proporcionar visión nítida en múltiples distancias —lejos, intermedio y cerca— sin necesidad de lentes. Son la opción ideal para pacientes que buscan independencia total de los anteojos y tienen un estilo de vida activo que involucra conducción, uso de pantallas y lectura.
Actualmente representan la herramienta más actualizada para el tratamiento de la presbicia (vista cansada). El paciente que depende de sus lentes para leer es evaluado en detalle con estudios de alta tecnología para determinar si es candidato adecuado para retirar la catarata y, al mismo tiempo, corregir la presbicia — es decir, dejar de necesitar lentes para leer de forma definitiva.
Lentes Tóricos
Incorporan corrección de astigmatismo a los tipos de lente anteriormente mencionados. Un lente puede ser monofocal, EDOF o Multifocal tórico o no tórico. Son indispensables para pacientes con astigmatismo significativo que desean el mejor resultado visual posible.

La recuperación de la cirugía de catarata es en general rápida y sin complicaciones. Los puntos clave son:
La mayoría de los pacientes nota mejoría visual desde el primer día. La visión estabiliza completamente entre 3 y 6 semanas después del procedimiento.
Meses o años después de una cirugía exitosa, algunos pacientes notan que la visión vuelve a nublarse; en la mayoría de los casos se trata de opacificación de cápsula posterior (OCP), una complicación tardía muy frecuente y de solución rápida con láser, no una nueva catarata.
No todos los oftalmólogos realizan cirugía de catarata con la misma frecuencia ni el mismo enfoque. Un especialista en segmento anterior en CDMX dedica su práctica clínica específicamente al cristalino, la córnea y los procedimientos refractivos asociados, lo que se traduce en mayor precisión en la selección del lente y menor tasa de complicaciones. Antes de operarte, vale la pena preguntar por la alta especialidad y el volumen quirúrgico de tu cirujano.
El Dr. Jesús Arrieta basa su práctica en los estándares internacionales más actualizados de cirugía de segmento anterior. A continuación, algunas fuentes de relevancia:
Ubicación de la consulta: Verena Oftalmología - Acceso 1 Centro Médico ABC Campus Santa Fe - Carlos Graef Fernández 154, Torre 3, PB. Lomas de Santa Fe, CDMX. → Agenda tu cita con el Dr. Arrieta